Calle de Juan Bautista de Toledo
Honra a Juan Bautista de Toledo, arquitecto del siglo XVI que trazó el monasterio de El Escorial para Felipe II.
El nombre rinde homenaje a Juan Bautista de Toledo, el arquitecto que dio forma al edificio más ambicioso del reinado de Felipe II. Nacido hacia 1515, se formó en la Italia del Renacimiento. En Roma trabajó junto a Miguel Ángel en las obras de la basílica de San Pedro, y antes había intervenido en construcciones romanas de primer orden, entre ellas el palacio Farnesio. Allí lo conocieron como Giovanni Battista. Pasó después a Nápoles al servicio del virrey, donde dirigió obras reales: levantó bastiones, intervino en iglesias y abrió la gran avenida que aún hoy parte la ciudad de lado a lado.
Felipe II lo reclamó a España en 1559 y lo nombró su arquitecto mayor. A él se debe la traza universal de El Escorial, la retícula severa de patios y la idea misma de un monasterio que fuera a la vez palacio, panteón y biblioteca. Murió en Madrid en 1567, mucho antes de ver terminada la obra; el remate quedó en manos de su discípulo Juan de Herrera, cuyo nombre acabó eclipsando al del maestro que la había concebido.
La calle de Juan Bautista de Toledo, en el barrio de Prosperidad, le devuelve la memoria. Quien la recorre evoca al hombre cuya firma, grabada en latín, quedó en la primera piedra de El Escorial cuando se colocó en 1563: Joannes Baptista architectus major.