Calle de José Antonio Armona
Recuerda a José Antonio de Armona y Murga (1726-1792), corregidor de Madrid bajo Carlos III que reformó la ciudad y escribió las memorias de su oficio.
José Antonio de Armona y Murga llegó al cargo de corregidor de Madrid en 1777, nombrado por Carlos III, y lo conservó hasta su muerte en 1792, más años seguidos que ningún otro corregidor de su tiempo. Había nacido en 1726 en Respaldiza, en la cuadrilla alavesa de Ayala, y antes de gobernar Madrid pasó doce años en La Habana enderezando las cuentas y reorganizando el correo de la isla.
Como corregidor sumó títulos que hoy suenan a otra ciudad: intendente del ejército y de la provincia, juez protector de los teatros. Bajo su mando se ordenó el paseo del Prado con sus fuentes, se cuidó el empedrado, las alcantarillas y la limpieza de la villa, y se reguló la vida de los teatros y las representaciones de comedias. Administró los pósitos de grano para sortear la escasez de los malos años de cosecha.
De aquella faceta teatral dejó un libro singular, sus Memorias cronológicas sobre el origen de la representación de comedias en España, donde reunió la historia de los teatros, sus reglamentos y pleitos. Pese a estar entre los funcionarios mejor pagados de la villa, murió con apuros de dinero y fama de íntegro. Su calle queda en Arganzuela, entre el paseo de Santa María de la Cabeza y la ronda de Valencia.