Calle de José Abascal
Honra a José Abascal y Carredano (1829-1890), médico de formación, político progresista y alcalde de Madrid durante la Restauración.
El nombre honra a José Abascal y Carredano (1829-1890), médico de formación y político progresista que llegó a alcalde de Madrid en dos etapas, entre 1881 y 1889. Heredó de su padre un taller de cantería en su Cantabria natal antes de subir a la política nacional como diputado, senador y, finalmente, regidor de la capital.
Su huella en Madrid quedó en obra y en presupuesto. Saneó las maltrechas cuentas del Ayuntamiento, autorizó el arranque de las obras de la catedral de la Almudena, firmó la concesión de las Escuelas Aguirre y empujó la prolongación de la calle Mayor y el edificio del Banco de España. Vivía en un hotel en la esquina con el paseo de la Castellana, a pocos pasos de la vía que hoy lleva su apellido.
La calle nació en el extrarradio de finales del XIX, sobre terrenos del antiguo campo de Bonaplata, y el vecindario la llamó calle de Buenos Aires; así figuraba en los tranvías de la época. Tomó el apellido del alcalde en 1890, el mismo año de su muerte. En 1941 el franquismo la rebautizó como General Sanjurjo, y en 1980 recuperó el nombre de José Abascal.
En el número 40 funcionó un concesionario Citroën, recordado por ser donde la protagonista de la película Sor Citroën adquiere su 2CV.