Calle de Honduras
Lleva el nombre de la República de Honduras, dentro del repertorio de naciones hispanoamericanas que bautiza el callejero de Nueva España.
El nombre cruza el Atlántico hasta Centroamérica: evoca la República de Honduras, el país de las montañas y el Caribe que, según la tradición, tomó su nombre de las aguas profundas que halló Colón frente a sus costas en 1502.
La calle no está sola en su homenaje. Todo este sector de Chamartín, repartido entre Nueva España y la vecina Hispanoamérica, se trazó a mediados del siglo XX como un pequeño atlas de América: a pocos pasos corren Costa Rica, Guatemala y la Plaza de la República Dominicana, y por encima preside el eje de la Avenida de América. Quien camina estas manzanas va saltando de país en país sin salir del distrito.
Honduras quedó como un tramo tranquilo y residencial, en un barrio que apenas existía cuando Chamartín de la Rosa era todavía municipio propio. La anexión a Madrid en 1948 ordenó estos solares, y la urbanización fue llenándolos de bloques y jardines en las décadas siguientes.