Calle de Gil Imón

Imperial

Recuerda a Baltasar Gil Imón de la Mota, alto magistrado y hacendista de la corte de los Austrias que poseía terrenos en este tramo del antiguo Madrid.

El nombre viene de Baltasar Gil Imón de la Mota, jurista nacido hacia 1545 en Medina del Campo que llegó a presidente del Consejo de Hacienda con Felipe IV. Como dueño de tierras junto a la cerca de la villa, prestó su apellido a un portillo cercano al convento de San Francisco, y de ahí pasó a la calle, con este nombre desde 1863. A su figura se le adhirió otra historia. Una leyenda muy repetida atribuye el origen del insulto «gilipollas» a sus hijas, las «gilimonas», jóvenes que paseaban por el Prado con galas prohibidas hasta que su padre las obligó a vestir como monjas. El relato no tiene prueba alguna: la palabra se rastrea en el caló, con el sentido de inocente o cándido. La calle es un tramo corto de Arganzuela que enlaza la Ronda de Segovia con el Paseo Imperial, en lo que fue el filo amurallado de Madrid.
Personas Políticos y gobernantes origen documentado