Calle de Geranios
Lleva el nombre del geranio, la planta de balcón más popular de Madrid, dentro de un grupo de calles de Almenara rotuladas con nombres de flores.
El nombre celebra el geranio, esa flor de balcón que tiñe de rojo, rosa y blanco los patios y las ventanas madrileñas desde hace generaciones. La planta no es de aquí: el género Pelargonium es originario del sur de África, y los primeros ejemplares cultivados llegaron a Europa a comienzos del siglo XVII en barcos que hacían escala en el cabo de Buena Esperanza. De allí saltó a las macetas de medio mundo hasta volverse sinónimo de verano.
Geranios pertenece a un racimo de calles de Almenara rotuladas con nombres de flores, vecinas de vías como Margaritas o Azucenas. Buena parte de esos nombres se fijaron a mediados del siglo XX, cuando Madrid absorbió el municipio de Chamartín de la Rosa y hubo que rebautizar calles para evitar duplicados. Por qué a esta le tocó el geranio y no otra flor no se ha conservado documentado.
Quien la recorre encuentra una calle tranquila y residencial, fiel a la flor humilde que le da nombre: la que cualquiera cultiva en una maceta, sin invernadero ni cuidados especiales.