Calle de Galdo

Sol

La calle recibió en 1901 el nombre de Manuel María José de Galdo López de Neira (Madrid, 1825-1895), naturalista, catedrático de Historia Natural y alcalde de Madrid en 1869-1870. Antes se llamaba calle del Candil, denominación que ya recoge el plano de Espinosa (1769) y que la tradición vincula a una leyenda del siglo XIV, aunque Pedro de Répide la descarta como hecho histórico.

Calle del Candil durante siglos, ese nombre todavía late bajo el que cualquiera lee hoy. Atraviesa el barrio de Sol entre Preciados y Carmen, peatonal desde principios de siglo, como uno de los costados de paso hacia la zona más comercial de la villa. ¿De dónde salió aquel candil? La versión sobria cuenta que un candelero abrió allí su obrador y colgó un gran candil a la puerta. La otra, de las que se cuentan en voz baja, dice que durante el asedio del siglo XIV una hilandera guió a Enrique de Trastámara, candil en mano, por una mina subterránea hasta el corazón de Madrid, y que el nombre fue su recompensa. Répide se quedaba con el candelero. El nombre de hoy recuerda a Galdo, naturalista y alcalde en 1869-1870, que en pocos meses impulsó las Escuelas Aguirre y bautizó las calles del flamante barrio de Salamanca. Escribió además el primer manual de Historia Natural en castellano, usado en los institutos durante cuarenta y seis años.
Pedro de Répide recoge en Las calles de Madrid que el gran candil de plata que, según la leyenda, Enrique de Trastámara mandó colgar en la puerta de la hilandera fue reclamado por la Corona al morir ella sin herederos; el Consejo de la Villa ordenó fundirlo para fabricar una lámpara del santuario de Nuestra Señora de Atocha. El propio Répide desestima la historia: a su juicio, el candil no era un regalo real sino el letrero de latón de un obrador de candelero.

Sus nombres

  • Calle del CandilAnterior a 1769 – 29 nov. 1901
  • Calle de Galdo29 noviembre 1901 – actualidad
Personas Científicos origen disputado
Ver fuentes (8)

Cruces y bocacalles