Calle de Fulgencio de Miguel
Homenajea a Fulgencio de Miguel Alonso (1863-1935), comerciante de la plaza de Olavide y concejal de Chamberí apodado «el concejal de los chisperos».
Detrás de esta calle hay un tendero que llegó a concejal. Fulgencio de Miguel Alonso (1863-1935) nació por accidente en Imón, una aldea de Sigüenza, aunque siempre se tuvo por soriano de Valdanzo, el pueblo donde creció. Con diez años su familia se mudó a Madrid; con diecisiete despachaba en una tienda de ultramarinos y con veinticuatro abrió la suya propia en la plaza de Olavide, en pleno corazón de Chamberí.
Allí, entre los castizos chisperos del barrio, se forjó su apodo: el concejal de los chisperos. Militó en el Partido Liberal junto al conde de Romanones y fue elegido concejal siete veces, además de teniente de alcalde. Buena parte del Chamberí urbanizado de su época salió de su empeño. Impulsó el mercado de abastos de la plaza de Olavide, mejoró el alumbrado de la glorieta de Bilbao y libró las calles de Fuencarral y de Hortaleza del enredo de columnas, faroles y cables del tranvía.
En 1935 la ciudad preparaba un homenaje para descubrir una placa con su nombre en aquel mercado de Olavide que tanto defendió. Murió el mismo día. Su nombre se trazó sobre estas aceras nuevas del Tetuán de los años treinta, entre Bravo Murillo y Francos Rodríguez.