Calle de Francisco Giralte
Recuerda a Francisco Giralte (h. 1510-1576), escultor del Renacimiento que dejó en Madrid su obra mayor: el retablo y los sepulcros de la Capilla del Obispo.
Francisco Giralte (h. 1510-1576) aprendió a tallar la madera en el taller de Alonso Berruguete, y de él heredó las figuras retorcidas y los rostros de gesto intenso, que luego suavizó con una serenidad más suya. Trabajó retablos por Castilla hasta que un encargo decisivo lo trajo a Madrid.
El obispo Gutierre de Vargas Carvajal le confió el retablo y los cenotafios de la Capilla del Obispo, junto a la iglesia de San Andrés. El resultado se considera la cima de su carrera y sigue siendo el conjunto escultórico renacentista más notable que conserva la villa. La calle de Francisco Giralte cae, sin embargo, en el barrio de Prosperidad, lejos de aquella iglesia donde pasó sus últimos años.