Calle de Fernando El Santo
Honra a Fernando III de Castilla, el rey del siglo XIII que conquistó Córdoba y Sevilla y fue canonizado en 1671.
El nombre recuerda a Fernando III de Castilla (1199-1252), el monarca que reunió las coronas de Castilla y León por herencia de su madre Berenguela y empujó la frontera cristiana hacia el sur con la toma de Córdoba en 1236, Jaén en 1246 y Sevilla en 1248. Murió en esta última ciudad, donde reposa en su catedral. Roma lo elevó a los altares en 1671, y de aquella santidad tardía viene el apodo con que el callejero lo fija.
La calle no se llamó así desde el principio. Antes era calle de Ariel, por un frontón cercano a la Castellana donde corría la pelota. El nombre actual quedó inscrito en el ayuntamiento el 7 de mayo de 1867, cuando el Ensanche empezaba a ordenar este tramo de Chamberí.
El trazado, corto, va del paseo de la Castellana a la calle de Almagro y reúne una concentración insólita de embajadas y palacetes. En el número 16 se conserva el palacete que se levantó Carlos María de Castro, el ingeniero que dibujó el plano del Ensanche madrileño y acabó viviendo en el barrio que ayudó a proyectar, de fachada rojiza y dos miradores. En la misma calle se alzó la antigua embajada británica, un volumen circular de hormigón de los años sesenta que rompió con todo lo de alrededor antes de que la legación se mudara en 2009.