Calle de Esquivel
Honra a Antonio María Esquivel, retratista sevillano del Romanticismo que pintó el círculo literario de Madrid y trabajó toda su vida en la corte.
Esta calle recuerda a Antonio María Esquivel y Suárez de Urbina, pintor nacido en Sevilla en 1806 y muerto en Madrid en 1857. Hijo de un oficial caído en la batalla de Bailén, se trasladó a la corte en 1831 y allí desarrolló toda su carrera, hasta convertirse en uno de los retratistas más solicitados del Romanticismo español. Llegó a ser pintor de cámara y miembro de la Academia de San Fernando, donde enseñó anatomía.
En 1837 participó en la fundación del Liceo Artístico y Literario, el salón que reunía a poetas, dramaturgos y actores de la época. Esquivel los conocía a casi todos y los retrató, juntos, en su obra más célebre: Los poetas contemporáneos (1846), una lectura de Zorrilla en el estudio del pintor que hoy cuelga en el Prado. En aquella escena aparecen las caras del Madrid literario de mediados de siglo reunidas alrededor de una butaca.
El episodio que se recuerda de su vida es otro. Hacia 1839 una enfermedad lo dejó casi ciego y lo hundió en la desesperación. Sus amigos escritores y artistas organizaron una suscripción pública para costearle el tratamiento, y el pintor llegó a recuperar la vista. Volvió a pintar gracias a quienes después llenarían sus lienzos.
La vía es corta, apenas medio centenar de metros entre el bullicio de Arapiles.