Calle de Dolores
El nombre es el de pila femenino Dolores, tomado de la advocación mariana de Nuestra Señora de los Dolores.
Dolores nace del culto a la Virgen María como madre que sufre junto a su hijo, la Mater Dolorosa que el arte representa con un puñal clavado en el pecho. La devoción reúne siete escenas dolorosas de la vida de Cristo, y de ahí salió un nombre de mujer que durante siglos fue de los más comunes en España. Quien hoy se llama Lola lleva, casi sin saberlo, ese eco religioso.
Cómo llegó ese nombre a esta vía de Berruguete no se ha conservado. El barrio creció a saltos en las primeras décadas del siglo XX, cuando los terrenos al norte del antiguo Tetuán de las Victorias se llenaron de casas bajas y calles abiertas casi sobre la marcha; muchas recibieron nombres de mujer sencillos, sin acta que registrara a qué Dolores se honraba, si a una santa, a una vecina o solo a un nombre de moda.
El distrito recuerda al pintor y escultor Alonso Berruguete, que dio apellido a esta zona. Entre esas calles modestas, Dolores nombra un pedazo de ciudad de apenas unos portales.