Calle de Crevillente
Lleva el nombre de Crevillent, villa alicantina de la comarca del Bajo Vinalopó, asentada en la ladera de su propia sierra.
El rótulo viaja hasta el sur de Alicante, a Crevillent, una villa encaramada en la ladera de su propia sierra, en la comarca del Bajo Vinalopó. Allí el esparto sostuvo durante siglos a una población que arañaba el secano, y el casco antiguo conserva todavía el trazado heredado de su pasado islámico.
De ese pasado viene buena parte del enigma del nombre. Las fuentes árabes registraron la plaza como Qirbilyân, con variantes como Qarbalyan o Qaribliyan, y la mayoría de los estudiosos sospecha bajo esas formas una raíz ibérica anterior a Roma. Otra lectura la enlaza con el patronímico latino Carbilius, por el parecido sonoro entre el nombre cristiano y el árabe. Ninguna de las dos se ha podido cerrar del todo, de modo que el origen último del topónimo sigue sin estar documentado con certeza.
La calle de Crevillente es una vía corta del barrio de Hispanoamérica, en Chamartín, a un paso del estadio Santiago Bernabéu. Da para algún portal, un centro de día para mayores y poco más. El nombre quedó aquí como una de tantas piezas con que Madrid fue cosiendo a su callejero los pueblos de toda España, y trajo de paso el eco de un castillo que fue demolido en los años veinte del siglo pasado.