Calle de Cochabamba
Toma su nombre de la ciudad boliviana de Cochabamba, cuyo topónimo quechua describe una llanura de lagunas.
El nombre viaja desde un valle del centro de Bolivia hasta el noreste de Madrid. Cochabamba nace del quechua qucha pampa, «llanura de lagunas», una imagen de tierras húmedas que dieron a la región fama de granero. Los españoles refundaron allí una villa en 1574 bajo el nombre de Oropesa, y con el tiempo se impuso el nombre indígena del lugar.
La calle pertenece al barrio de Hispanoamérica, urbanizado en el siglo XX con una idea clara en el callejero: convertir el mapa de América en un paseo. Las vías cercanas llevan nombres de países, capitales y ciudades del continente, de modo que recorrerlas equivale a hojear un atlas. Cochabamba discurre paralela a Potosí, de resonancia igualmente andina, cerca de la plaza del Presidente Cárdenas, dedicada a un mandatario mexicano.
A la ciudad que da nombre a la calle se la conoce en Bolivia como la de eterna primavera, por un clima templado que apenas cambia a lo largo del año. De allí procede también uno de los platos más célebres del país, el pique a lo macho, que hoy se sirve muy lejos de aquella llanura de lagunas que un día bautizó tanto un valle americano como esta acera de Chamartín.