Calle de Cercedilla
Lleva el nombre de Cercedilla, el pueblo serrano de la sierra de Guadarrama, en una zona de Chamberí donde varias calles homenajean a localidades madrileñas.
El nombre viene de Cercedilla, el pueblo de la sierra de Guadarrama encajado al pie del puerto de la Fuenfría. Su topónimo procede del latín quercetum, «encinar» o «robledal», y nació como diminutivo de la vecina Cerceda: una «pequeña Cerceda» a la que bajaban pastores con el ganado, en un paraje entonces más cerrado de monte que el de hoy. Por allí ya pasaba la calzada romana de la Fuenfría, uno de los caminos que cruzaban el Guadarrama entre la meseta norte y la sur.
Antes de llamarse así, esta vía de Arapiles no era más que el Callejón del Alamillo. En una estampa de 1914 aparece como un puñado de casas bajas con la tierra a la vista en lugar de empedrado, en un Chamberí todavía a medio urbanizar. A su espalda corría la tapia de los cementerios de la zona —el Patriarcal y la sacramental de San Ginés y San Luis—, y al frente avanzaba la obra de la avenida que iba a partir el distrito de arriba abajo, Bravo Murillo, camino de Tetuán.
Hoy Cercedilla es un tramo breve y discreto entre Bravo Murillo y Magallanes, con aceras estrechas y locales a pie de calle. Apenas un centenar de metros que llevan el nombre de un pueblo de montaña a más de mil metros de altitud.