Calle de Castelló
El Ayuntamiento de Madrid aprobó el nombre el 14 de junio de 1880 en homenaje a Pedro Castelló Ginesta (Guisona, 1770 – Madrid, 1850), primer médico de cámara de Fernando VII y catedrático del Real Colegio de Cirugía de San Carlos. La calle se trazó sobre los terrenos de los Campos Elíseos, el parque de recreo demolido durante la construcción del barrio de Salamanca.
Donde hoy arranca la calle de Castelló, subiendo hacia el norte desde la calle de Alcalá, una vez hubo un jardín de recreo. Se llamaba Campos Elíseos y abrió sus puertas en 1864. El Ensanche fue tragándose poco a poco el parque hasta borrarlo del plano, y sobre su solar quedó esta vía, a la que el Ayuntamiento puso nombre en 1880 en reconocimiento a Pedro Castelló Ginesta, uno de los médicos más influyentes de la España de la primera mitad del siglo XIX. Quien recorra hoy la calle quizá imagine que el rótulo evoca la provincia valenciana de Castellón. No tiene nada que ver. Castelló había nacido en Guisona en 1770, estudió cirugía en Barcelona y en 1801 llegó a Madrid, donde terminó siendo primer médico de cámara de Fernando VII. Su carrera dio un giro inesperado por culpa de la política y de la gota. Sus simpatías liberales lo llevaron a la cárcel, pero en enero de 1825 un ataque agudo de gota dejó al rey sin nadie capaz de aliviarlo. Lo sacaron de prisión para que tratara al monarca y la cura funcionó. Devuelto al favor real, Castelló usó esa cercanía para conseguir el indulto de colegas represaliados. Murió en Madrid en 1850.
En enero de 1825 Fernando VII sufrió un ataque agudo de gota y mandó sacar a Castelló de la cárcel porque era el único médico capaz de tratarlo. Tras el éxito de la cura el rey lo reintegró en el favor real, y Castelló usó ese crédito para obtener el indulto de los compañeros del Colegio de San Carlos que seguían presos.