Calle de Castelar
Salamanca · Guindalera
Lleva el nombre de Emilio Castelar y Ripoll (Cádiz, 1832 – San Pedro del Pinatar, 1899), político republicano y orador que presidió el Poder Ejecutivo de la Primera República española entre el 7 de septiembre de 1873 y el 3 de enero de 1874. La denominación fue impuesta en 1890 por el promotor Santos Pinela al iniciarse la Colonia Madrid Moderno en la Guindalera, sin sanción municipal, según documentó Pedro de Répide hacia 1921–1925.
En 1890 el arquitecto Julián Marín, propietario de los terrenos en la Guindalera, promovió junto al promotor Santos Pinela la Colonia Madrid Moderno: hotelitos de dos plantas con jardín en estilo neomudéjar, dirigidos a clases medias. La calle Castelar fue el eje fundacional de la colonia, anterior en trazado al resto de sus vías.
Santos Pinela era, según Pedro de Répide en Las calles de Madrid (1921–1925), «un viejo republicano» que quiso honrar «el nombre del ilustre orador Castelar, a cuyo lado había militado en política». La denominación no pasó por acuerdo municipal: Répide señala expresamente que el nombre se asignó sin intervención del Ayuntamiento. En 1908 se inauguró el monumento a Castelar en la Glorieta que lleva su nombre, en el Paseo de la Castellana.
Castelar fue catedrático de Historia en la Universidad Central desde 1857; su destitución en 1865 por criticar a Isabel II precipitó la Noche de San Daniel (10 de abril de 1865). De la primera fase de la colonia (1890–1892) sobrevive una docena de casas originales, entre ellas la torre circular de esquina diseñada por Julián Marín.
La denominación nunca pasó por el Ayuntamiento de Madrid. Fue Santos Pinela quien bautizó la calle a título privado, según recogió Pedro de Répide, sin que existiera acuerdo municipal que la respaldara. El nombre persistió de facto y quedó integrado en el nomenclátor oficial.