Calle de Casarrubuelos
Lleva el nombre de Casarrubuelos, el municipio de menor extensión de la Comunidad de Madrid, situado al sur de la capital.
El nombre viene de Casarrubuelos, un pueblo al sur de la región madrileña y el de menor extensión de toda la comunidad. El topónimo es un diminutivo del vecino Casarrubios: «el pequeño Casarrubios», sobre las raíces de casa y el color rubio o rojizo del terreno. La calle de Casarrubuelos repite así el criterio que dio carácter al barrio de Arapiles, donde varias vías toman su nombre de localidades del entorno de Madrid.
Es una de las tres calles porticadas que quedan en el centro, junto a Gerona y Ciudad Rodrigo. A diferencia de aquellas, esta pasa casi inadvertida entre Fernando el Católico y Fernández de los Ríos, y suele citarse como una de las menos transitadas de la ciudad. Se levantó hacia 1950 con estética de almacenes, pensados como servicio del cercano mercado de Vallehermoso.
En 1967 una columna de prensa, divertida con su recogimiento, la llamó el callejoncito del amor por los encuentros que amparaban sus soportales.