Calle de Carmen Portones
Recuerda a una de las propietarias de los terrenos sobre los que creció el viejo Tetuán de las Victorias, aunque de su vida apenas se conserva constancia.
El nombre pertenece a la clase de vías que el viejo Tetuán de las Victorias dedicó a los dueños de la tierra. Cuando este rincón todavía era arrabal del municipio independiente de Chamartín de la Rosa, los campos del norte de Madrid se fueron parcelando deprisa en manos privadas, y muchas calles tomaron el nombre del propietario o de la familia que cedió el suelo a la urbanización. A esa categoría pertenece Carmen Portones.
De la mujer en sí no se ha conservado constancia fiable: ni fechas, ni oficio, ni un retrato que la devuelva a la memoria del barrio. Consta como propietaria o heredera de los solares, y poco más. A pocos pasos corre la calle de Luis Portones, señal de que el apellido designaba a toda una familia con tierras en este tramo de Berruguete, no a una persona aislada.
El marco sí está fechado con precisión. Tetuán nació como barriada periférica de Chamartín de la Rosa, un pueblo que pasó de poco más de cuatro mil vecinos a principios del siglo XX a casi sesenta y cinco mil cuando Madrid lo absorbió, el 5 de junio de 1948. Carmen Portones quedó así dentro de la capital sin moverse: el límite municipal cruzó por encima de su calle mientras ella seguía donde estaba.