Calle de Bravo Murillo

Almenara

Recuerda a Juan Bravo Murillo (1803-1873), ministro extremeño que impulsó el Canal de Isabel II para llevar agua a Madrid.

Antes de honrar a un ministro, esta vía fue una carretera de correos. Se la conocía como Carretera de la Mala de Francia, y la palabra «mala» no aludía a su estado, sino al correo: la valija (del francés malle) que partía hacia la frontera. Por aquí salían las cartas rumbo al norte. En 1875 el nombre cambió para recordar a Juan Bravo Murillo, nacido en Fregenal de la Sierra (Badajoz) en 1803. Abogado, diputado, ministro de Hacienda y presidente del Consejo de Ministros entre 1851 y 1852, ordenó las finanzas del Estado y reformó la administración de la Hacienda pública. Su obra más visible para los madrileños corre bajo el suelo: promovió el Canal de Isabel II, que por fin trajo agua limpia a una ciudad sedienta. La avenida discurre junto a los depósitos del Canal, todavía en servicio. Sus últimos años fueron más amargos. Quiso reformar la Constitución en clave autoritaria, reforzando la Corona y recortando libertades; el proyecto chocó con buena parte del moderantismo y decayó, y Bravo Murillo cayó del poder en 1852. Hoy su nombre cruza varios barrios de Tetuán y Chamberí en una de las arterias comerciales más largas de Madrid.
Personas Escritores y artistas origen documentado