Calle de Apolonio Morales
Honra a un Apolonio Morales sin constancia biográfica conservada, cuyo nombre de pila desciende del dios griego Apolo.
La calle recuerda a un tal Apolonio Morales del que apenas queda rastro. No consta quién fue ni por qué mereció una vía en este rincón de Chamartín; el nombre llegó al callejero sin biografía que lo acompañara. Lo que sí puede seguirse es la huella del nombre de pila. Apolonio es un nombre teofórico griego, de los que se forjaban en torno a una divinidad: significa, más o menos, «consagrado a Apolo», el dios de la luz, la música y los oráculos, hijo de Zeus y hermano gemelo de Artemisa. La misma raíz dio ciudades llamadas Apolonia repartidas por el Mediterráneo antiguo y nombres como Apolodoro.
La Calle de Apolonio Morales discurre por Nueva España, barrio residencial que tomó forma a partir de los años cincuenta, después de que Chamartín se incorporara a Madrid en 1948. Es zona tranquila, de chalés y bloques señoriales, donde se instalaron varias embajadas y secciones consulares. A pocos pasos quedan representaciones de países americanos, en un vecindario discreto de jardines y verjas.