Calle de Ángel Puech
Recuerda a Ángel Puech, uno de los vecinos que en los años diez del siglo XX pusieron dinero para llevar agua corriente al primitivo Tetuán.
El nombre rescata a un vecino del Tetuán de principios del siglo XX, cuando el barrio era todavía un arrabal de casas bajas crecido al norte de Madrid sin servicios básicos. Ángel Puech figura entre los más de setenta habitantes que, en la década de los diez, reunieron pequeñas cantidades hasta juntar 7.500 pesetas para que la Sociedad Hidráulica de Santillana llevara agua corriente a sus calles. Fue una suscripción vecinal, gente que pagaba de su bolsillo lo que la administración no daba.
De su vida apenas ha quedado rastro más allá de ese gesto. No hay constancia de su oficio, su origen ni sus fechas. El barrio le puso su nombre a una calle de Valdeacederas por lo que aportó a aquella traída de aguas.
La vía es corta, apenas un centenar de metros, y se cruza con la calle del Matadero, topónimo que delata el pasado industrial y semirrural de este rincón de Tetuán. En ese cruce, sobre el muro de un solar, los vecinos pintaron años después una intervención artística con sus propios rostros, en una de las esquinas donde un día faltó hasta el agua.