Calle de Amaltea
Lleva el nombre de Amaltea, la nodriza que amamantó al pequeño Zeus en una cueva de Creta según la mitología griega.
Detrás de este nombre hay una cabra, o quizá una ninfa con una cabra, que crió a un dios. En la mitología griega, Amaltea cuidó al recién nacido Zeus en una cueva de Creta mientras Rea lo escondía de Crono, su padre, que devoraba a sus hijos para que ninguno lo destronara. El niño se alimentó de la leche del animal lejos de toda mirada.
De ese mito procede una de las imágenes más repetidas del arte occidental. La cabra perdió uno de sus cuernos, que se llenó de frutos y se entregó a Zeus como fuente inagotable de alimento. Así nació la cornucopia, el cuerno de la abundancia que se convirtió en emblema de la prosperidad.
La calle de Amaltea queda en el barrio de las Delicias, en Arganzuela, una zona del sur de Madrid que durante siglos fue de prados junto al Manzanares. No se ha conservado constancia del motivo exacto por el que el callejero eligió aquí este nombre clásico.