Calle de Alejandro Dumas
Honra al novelista francés Alejandro Dumas, aunque no consta si dedicada al padre, autor de Los tres mosqueteros, o al hijo, autor de La dama de las camelias.
Antes de llevar nombre francés, esta vía se llamó de las Cambroneras, por el cambrón, el arbusto espinoso que crecía a sus anchas en un descampado de casas humildes que a los madrileños del centro les parecía un confín lejano e inhóspito. La industrialización borró aquel paisaje y trajo el rótulo culto.
El homenajeado es Alejandro Dumas, pero el callejero nunca aclaró a cuál de los dos. El padre firmó Los tres mosqueteros y El conde de Montecristo. El hijo dejó La dama de las camelias, que Verdi convirtió en La Traviata. La ambigüedad sigue sin resolverse.
La vía discurre a pocos pasos del Manzanares, y ahí está la coincidencia. A Dumas padre, de paso por Madrid, le atribuye la tradición una pulla célebre: pidió a un aguador medio vaso de agua, bebió la mitad y le devolvió el resto rogándole que lo echara al río, que buena falta le hacía. La burla al caudal flaco del Manzanares acabó dándole nombre a una calle a la orilla del río que se mofó.