Calle de Alberdi
Lleva un apellido vasco, Alberdi, sin que se haya conservado constancia de a qué persona homenajea.
El rótulo trae un apellido y poco más. Alberdi es vasco, de raíz toponímica: nombra en euskera un terreno poblado de alisos, esos árboles de ribera que crecen junto al agua, y de ahí pasó a designar caseríos y familias. Que la calle honre a una persona concreta de ese apellido parece lo más probable, pero no se ha conservado constancia de quién fue ni por qué mereció una calle en este rincón del norte de Madrid. El nombre quedó sin explicación cuando el viejo término de Chamartín de la Rosa se integró en la capital.
La calle sí dejó una historia propia. Durante años, en su encuentro con el paseo de la Dirección, creció una morera centenaria que los vecinos adoptaron como bandera frente a la piqueta. La llamaban la morera de Alberdi. Resistió asambleas, pancartas y promesas hasta que la talaron, y su tronco ausente todavía se nombra en el barrio como símbolo de una pelea perdida.