Calle de Ágave

Valdeacederas

Toma su nombre del ágave, la planta suculenta de cuyas fibras se trenzaban cuerdas y cordeles.

El ágave da nombre a esta calle, una planta suculenta de hojas carnosas y bordes espinosos cuyas fibras, una vez secas, servían para trenzar cuerdas, esteras y cordeles. Llegó a Europa desde el norte de México y el sur de lo que hoy son los Estados Unidos, donde lleva diversificándose millones de años en más de trescientas especies. El nombre botánico procede del griego agaué, 'noble' o 'admirable', y el naturalista que fijó el género en el siglo XVIII lo eligió por el porte imponente de la planta. Tiene fama de paciente: puede crecer durante décadas sin florecer, lanzar un único y altísimo tallo cargado de flores y morir después de esa floración. De ahí que en castellano se la conozca también como pita o maguey. La vía no se llamó siempre así. En el callejero de 1902 figuraba como Isabel la Católica, nombre con el que entró en el registro de Madrid en 1948, tras anexionarse el municipio de Chamartín de la Rosa. Ese mismo verano pasó a ser calle de la Pita y, en enero de 1949, quedó rotulada como calle del Ágave. Corre entre las calles de las Almortas y Cantueso, en un rincón de Valdeacederas donde los nombres de las vías forman un pequeño herbario de legumbres y matas aromáticas.
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