Calle Condesa de Santamarca
Honra a Carlota de Santamarca y Donato (1849-1914), condesa de Santamarca y duquesa de Nájera, que sin descendencia destinó su fortuna a fundar un colegio-asilo para niños huérfanos y pobres de Madrid.
Carlota de Santamarca y Donato (1849-1914) heredó de su padre, banquero de una familia de la burguesía madrileña surgida en torno a la corte de Isabel II, el título de condesa de Santamarca, que le reconoció Alfonso XII por carta de sucesión en 1875. Su matrimonio con Juan de Zabala y Guzmán, teniente general y XXIV duque de Nájera, le sumó una larga lista de títulos —duquesa de Nájera, marquesa de Sierra Bullones, condesa de Oñate— y un lugar destacado en los salones de la capital. En 1896 viajó con su marido a Moscú, en la misión que la corte envió a la coronación del zar Nicolás II. Viuda desde 1910 y sin hijos que heredaran tan vasto patrimonio, dispuso que su fortuna sirviera para criar y educar a los niños huérfanos y pobres de Madrid. De ese deseo nació la Fundación Santamarca, que levantó un colegio-asilo de aire neomudéjar y neogótico cerca de aquí, en el actual entorno del Parque Berlín, obra de los hermanos Ortiz de Villajos terminada en 1928. A la institución cedió también su colección de pintura, más de doscientos cuadros con firmas como Goya o Luca Giordano.
La calle, una vía breve en la trama de colonias de Ciudad Jardín, lleva el nombre por el que ella misma quiso ser recordada, el de la condesa que dejó su herencia a una casa para niños sin familia.