Calle Conde de Miranda

Barrio de las Letras · Palacio

El nombre viene del Palacio de Cárdenas, residencia de los condes de Miranda, que presidió la plazuela desde el siglo XVI hasta su demolición en torno a 1922. El título —⁠Condado de Miranda del Castañar⁠— lo concedió Enrique IV de Castilla en 1457 a Diego López de Zúñiga y Guzmán. La familia Cárdenas, que heredó el palacio por vía matrimonial, aparece vinculada al solar desde la fundación del mayorazgo en 1485.

La calle discurre en el barrio de Palacio, distrito Centro, entre la Plaza de San Miguel y la Plaza del Conde de Barajas, en pleno corazón del Madrid de los Austrias. Su trazado ya aparece en el plano de Texeira (1656) y en el de Espinosa (1769), aunque sin el nombre actual: ambos la registran como «calle de San Miguel» por la proximidad de la parroquia homónima. El elemento que dio nombre a todo el enclave fue el Palacio de Cárdenas. Lo fundó Juan Zapata y Cárdenas, caballerizo mayor de Enrique IV y tutor del príncipe Juan, cuando estableció el mayorazgo en 1485. El edificio, uno de los primeros de estilo renacentista en Madrid, destacaba por un patio porticado y por dos figuras masculinas de piedra que flanqueaban el balcón principal. El vecindario llamó a esas esculturas «salvajes» —⁠figura habitual en la arquitectura palaciega española después del Descubrimiento, que aludía a aborígenes americanos o a salvajes mitológicos⁠— y bautizó el lugar como «Casa de los Salvajes». Ese mote popular pasó a designar también la plazuela y la callejuela de acceso. El palacio pasó después a los condes de Miranda y, más tarde, a los de Montijo. En la segunda mitad del siglo XVIII fue reformado: la fachada con las figuras se conservó, pero el patio renacentista se desmontó y sus piezas viajaron a la Quinta de Eugenia de Montijo en Carabanchel, donde permanecieron hasta los años setenta del siglo XX. La construcción fue finalmente demolida hacia 1922; en su solar hay viviendas modernas. La plazuela tiene otro componente histórico de primer orden: el Convento de Jerónimas Descalzas del Corpus Christi, fundado el 27 de septiembre de 1605 por doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa de Castellar. El edificio, proyectado por Miguel de Soria, recibió el sobrenombre de «las Carboneras» por una imagen de la Virgen de la Inmaculada que fue rescatada de un carbonero y donada al convento. Ese apodo también dio nombre oficial a la plazuela durante un tiempo. Desde mediados del siglo XIX, tanto la calle como la plaza adoptaron definitivamente el nombre de Conde de Miranda, consolidando en la toponimia el recuerdo del linaje que durante siglos marcó el espacio.
En 1913, el Palacio de Cárdenas albergaba la Escuela Superior de Guerra. El 24 de abril de ese año, el capitán Manuel Sánchez López hizo acudir a su cuartito dentro del edificio al rico viudo Rodrigo García Jalón, lo mató a martillazos, lo descuartizó y emparedó los restos. El caso —⁠conocido como el crimen del capitán Sánchez⁠— fue el primer gran folletín judicial de la prensa española de masas. Sánchez fue fusilado en Carabanchel el 3 de noviembre de 1913 declarándose inocente hasta el final. La casa ya solo duró unos años más.

Sus nombres

  • Calle de San MiguelSiglo XVII (registrado en Texeira 1656 y Espinosa 1769)
  • Callejuela que va a la plaza de los SalvajesSiglos XVII-XVIII (nombre popular)
  • Plazuela del Corpus Christi / Plazuela de la CarboneraSiglo XVII en adelante (nombre oficial de la plaza, no de la calle)
  • Calle del Conde de MirandaMediados del siglo XIX hasta hoy
Personas Nobleza y realeza origen disputado
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