Calle Campánulas
Lleva el nombre de las campánulas, las flores en forma de campanita, dentro del grupo de calles de Nueva España bautizadas con nombres de plantas.
El nombre viene de una flor. La campánula es una planta de corola acampanada, con pétalos que se abren en una pequeña copa colgante, casi siempre en tonos azules y violetas. Su nombre nace del latín campanula, diminutivo de campana: literalmente, campanita. El género reúne unas trescientas especies repartidas por las zonas templadas del hemisferio norte, muchas de ellas rústicas, capaces de arraigar en taludes y muros donde pocas otras prosperan.
La calle pertenece a un rincón de Nueva España trazado con nombres de plantas. A pocos pasos discurren Drácena, Saxífraga, Azulinas y Madreselva, vías que convirtieron este sector de chalés y casas bajas en una especie de herbario urbano. Quien camina por aquí va leyendo, una placa tras otra, un pequeño catálogo botánico.
No se ha conservado constancia documental del porqué exacto de esta calle en concreto, más allá de su pertenencia a ese conjunto de nombres vegetales. El criterio fue temático, no biográfico ni conmemorativo.
En el lenguaje popular de las flores la campánula simboliza la esperanza y la constancia, por su costumbre de florecer en terrenos difíciles.