Calle Bendición de Campos
El nombre evoca el antiguo rito de bendecir los campos para proteger la cosecha, sin que conste por qué se eligió para esta vía.
Antes de que Madrid creciera hacia el norte y se levantara el barrio de Nueva España, «bendición de campos» nombraba un gesto del calendario agrario. Cada primavera, en torno a las rogativas previas a la Ascensión, el cura salía con la cruz y el agua bendita a recorrer los sembrados: se rociaban los surcos y se pedía al cielo que apartara la sequía y el pedrisco. De aquella cosecha dependía el pan de todo el año.
La costumbre venía del catolicismo rural medieval y aún se mantiene viva en pueblos de Castilla y del País Vasco. Convertida en nombre de calle, conserva ese aire de campo bendecido en plena trama de Chamartín, entre bloques de oficinas. Por qué se escogió esta fórmula para la vía no consta.