Calle Beleño
La calle toma el nombre del beleño, hierba venenosa de la familia de las solanáceas ligada desde antiguo a la magia y a la medicina.
El beleño es una planta de tallo velludo y flores amarillentas con venas violáceas que crece en cunetas y terrenos baldíos. Guarda en hojas y semillas alcaloides como la atropina y la escopolamina: en dosis pequeñas calmaban el dolor de muelas; pasada la medida, provocaban delirio, alucinaciones y muerte.
Esa doble cara explica su fama. En la Edad Media se la llamó la hierba de las brujas, pues entraba en los ungüentos que, frotados sobre la piel, producían la sensación de ligereza y de vuelo asociada a las escobas voladoras. La vía pertenece a un grupo de calles del barrio de Hispanoamérica bautizadas con nombres de plantas; queda la palabra y la planta que la sostiene, capaz de curar y de matar según la mano que la mida.