Calle Baños de Montemayor
Lleva el nombre de la villa cacereña de Baños de Montemayor, célebre por sus aguas termales desde época romana.
El nombre viaja desde el norte de Cáceres, donde la villa de Baños de Montemayor brota literalmente del agua caliente. Dos manantiales gemelos, llamados Columna y Arqueta, surgen a 43 grados al pie de la sierra, y a ese vapor sulfuroso debe el pueblo su apellido. El «Montemayor» recuerda al señorío que dominó aquellas tierras; el «Baños», a lo que de verdad las hizo famosas.
Los romanos llegaron primero. Levantaron allí unas termas junto a la Vía de la Plata, la calzada que enlazaba Mérida con Astorga, y las aprovecharon funcionarios, militares y la población hispanorromana del entorno. El recinto sobrevivió a los siglos: una junta de vecinos asumió su gestión en el siglo XIX, antecedente del balneario que todavía recibe visitantes.
La calle pertenece al barrio de Las Acacias, en Arganzuela, una zona donde varios viales recogen nombres de la geografía extremeña. El madrileño que la cruza camino del metro pisa el eco de un agua que lleva más de dos mil años manando entre castaños.