Calle Atalaya
Lleva el nombre de la atalaya, la torre de vigía cuyo nombre heredamos del árabe andalusí, aunque no consta por qué se eligió para esta calle.
Una atalaya es una torre alta desde la que se vigila el horizonte y se anuncia el peligro antes de que llegue. La palabra entró al castellano desde el árabe andalusí: al principio nombraba a los centinelas que se adelantaban a explorar el terreno enemigo, y solo después pasó a designar la torre desde la que esos vigías oteaban.
La calle Atalaya pertenece a la Colonia de la Prosperidad, una de las pequeñas colonias de casas bajas levantadas en los antiguos terrenos de Chamartín de la Rosa, con jardín delantero y patio trasero al modo de las ciudades-jardín inglesas. Por qué los promotores bautizaron así este tramo no se ha conservado: no consta que existiera aquí torre alguna. Queda la palabra, con su carga de vigilancia y altura, en una de las colonias más tranquilas del distrito.