Calle Antonio Zapata
Recuerda al cardenal Antonio Zapata y Cisneros (1550-1635), hijo del primer conde de Barajas, consejero de Estado, virrey de Nápoles e inquisidor general.
El nombre evoca a Antonio Zapata y Cisneros, nacido en Madrid en 1550, hijo primogénito del primer conde de Barajas y sobrino nieto del cardenal Cisneros. Renunció al título nobiliario en favor de su hermano y eligió la Iglesia: fue obispo de Cádiz y Pamplona, arzobispo de Burgos, cardenal y protector de los reinos de España en Roma. Felipe III lo sentó en su Consejo de Estado y, en 1620, lo envió a gobernar Nápoles como virrey, en años marcados por una grave inflación a causa de la falsificación de la moneda. Fue además inquisidor general. Ya octogenario renunció a sus cargos y se retiró a la villa de Barajas, donde su padre había fundado un convento; murió en 1635.
El apellido Zapata quedó ligado al sureste madrileño cuando el padre del cardenal recibió el condado de Barajas. Cuando la Prosperidad nació en 1862 como arrabal de casas bajas y corralones al noreste de Madrid, sus calles se fueron rotulando con esos ecos de la historia local.
La calle de Antonio Zapata conserva todavía algún edificio de finales del siglo XIX, testigo del barrio primitivo antes de los derribos que rehicieron la zona.