Calle Antonio Salces
Recuerda a Antonio Ruiz de Salces, arquitecto cántabro del siglo XIX que firmó algunos de los grandes edificios públicos del Madrid de su tiempo.
Antonio Ruiz de Salces nació en Fresno del Río, en la comarca cántabra de Campoo, en 1820, y murió en Madrid en 1899. Llegó joven a la capital, cursó la carrera en la recién creada Escuela de Arquitectura y se tituló por la Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1852. Allí acabaría sentándose como académico y como profesor de las generaciones que vinieron detrás.
Su firma quedó en piedra. Trabajó junto a Francisco Jareño en el gran proyecto del Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, y levantó hacia 1870 el Palacio de Justicia sobre los restos del antiguo convento de las Salesas Reales, el edificio que durante más de un siglo albergó el Tribunal Supremo. Fuera de Madrid se le recuerda por el palacio del marqués de Manzanedo en Santoña, de aire indiano, premiado en la Exposición de Bellas Artes.
Tiene gracia que su rastro asome también por aquí cerca: en 1897, al final de su vida, intervino en obras de carpintería para el asilo de las Hermanitas de los Pobres en la cercana calle de López de Hoyos, en pleno barrio de la Prosperidad. El arquitecto que diseñó tribunales y bibliotecas para toda España puso, casi de paso, una mano en el barrio que hoy lleva su nombre a la vuelta de la esquina.