Calle Amapola
Lleva el nombre de la amapola, la flor roja de los trigales, dentro del repertorio de nombres de flores con que se rotularon varias vías de Vallehermoso.
La amapola da nombre a esta vía breve de Vallehermoso. Es una de las flores más reconocibles del campo español: la de pétalos rojos y arrugados que brota entre el trigo y a la vera de los caminos, y que se deshace casi en cuanto se corta. Esa fragilidad le ha dado fama de flor efímera.
No se conserva constancia del motivo exacto de esta dedicación. Encaja en una costumbre madrileña de rotular las zonas de expansión con nombres de plantas cuando faltaba un homenaje concreto que dar.
La planta arrastra una historia menos inocente que su estampa. De una pariente suya, la adormidera, se extrae el opio, y por eso la amapola común se confunde a veces con ella. La de los trigales apenas adormece: se usó tradicionalmente en infusión suave para el sueño. Roja contra el verde de los sembrados, sigue salpicando los campos de Castilla cada mayo.