Calle Alpedrete
Lleva el nombre del municipio serrano de Alpedrete, en la sierra de Guadarrama, célebre por sus canteras de granito.
La calle de Alpedrete debe su nombre a un pueblo de la sierra de Guadarrama, al noroeste de Madrid, asentado sobre roca. De sus canteras salió el granito gris que levantó el Monasterio de El Escorial, el Palacio Real y otros edificios de la capital. Durante siglos los canteros bajaron desde la sierra labrando bloques para Madrid, oficio que dio fama al lugar mucho antes de que su nombre rotulara una calle de Arganzuela.
El topónimo nace de la propia roca. Procede del latín tardío petretu, «lugar de piedras» o «pedregal», formado sobre petra («piedra») con un sufijo abundancial. Sobre esa raíz latina se añadió después el artículo árabe al-, que cuajó en la forma actual.
La calle pertenece al barrio de Atocha, en el distrito de Arganzuela, una zona del sur madrileño cuyo callejero recoge nombres de pueblos de la región. Es una vía corta, en consonancia con el resto de calles del entorno dedicadas a localidades serranas.