Calle Aldea del Fresno
Toma su nombre de Aldea del Fresno, pueblo de la sierra oeste madrileña asomado al río Alberche cuyo topónimo recuerda al árbol del fresno.
El nombre viaja desde la Chopera hasta la sierra oeste de Madrid, donde un pueblo asomado al río Alberche se llama igual: Aldea del Fresno. La calle lo trae a Arganzuela como tantas otras vías del barrio que recogen nombres de municipios de la provincia.
El topónimo guarda un árbol. Fresno viene del latín fraxinus, el árbol de madera fuerte y flexible con que se labraban mangos y astas, un nombre que ata la calle a la naturaleza ribereña del Alberche, el río que cruza la villa de norte a sur y que los árabes llamaban al-birka, «el estanque».
Se cuenta que la aldea nació de los pastores trashumantes que bajaban del lado de Segovia camino de Extremadura y hacían noche en aquel paraje verde junto al agua. De aquellas paradas de ganado quedó el caserío, y del caserío, el nombre.
Hoy el municipio es conocido por su puente sobre el Alberche y por las playas fluviales que se forman en verano, a un mundo de distancia del asfalto de la Chopera.