Calle Alabastro

Delicias

Lleva el nombre del alabastro, la piedra blanca y traslúcida que durante siglos talló España en retablos, sepulcros y ventanas de luz.

El alabastro es una piedra blanda, casi blanca, que deja pasar la luz cuando se talla en lámina fina. De ahí su prestigio: antes de que el vidrio fuera barato, las ventanas de muchas iglesias se cerraban con placas de alabastro que filtraban el sol en un resplandor cálido. España fue tierra de alabastro, sobre todo el valle del Ebro, de donde salía el material para retablos, sepulcros y figuras de catedrales enteras. La piedra acabó nombrando esta calle corta del barrio de las Delicias. No hay constancia de por qué se eligió ni de cuándo se rotuló, y las vías vecinas tampoco forman un grupo de minerales: convive con nombres de plantas como Retama o Acanto. Queda el material en sí. Pasa la mano por una pila bautismal o un sepulcro gótico y lo más probable es que toques alabastro: frío, suave, con esa veta lechosa que parece guardar luz dentro.
Objetos Objetos origen desconocido