Calle Acanto
Lleva el nombre del acanto, planta mediterránea de hojas anchas cuyo dibujo dio forma al capitel corintio.
El acanto crece silvestre por toda la cuenca mediterránea, con hojas grandes, dentadas y de un verde brillante que se abren en roseta junto al suelo. Su nombre viene del griego ákantha, espina, por los bordes recortados de la hoja.
De esa hoja salió uno de los motivos más copiados del arte. Se cuenta que el escultor Calímaco vio un acanto brotado alrededor de una cesta dejada sobre la tumba de una joven, con las hojas curvándose contra el mimbre, y de aquella imagen sacó el modelo del capitel corintio. Desde entonces adorna columnas, frisos y molduras en casi todo edificio de aspiración clásica.
En este rincón de Arganzuela, junto a Méndez Álvaro, la calle se cuela entre antiguas naves industriales y comparte vecindario con otros nombres de plantas, como las Acacias.