Calle de Barrilero
Recoge el oficio del barrilero, el artesano que armaba y vendía barriles.
El barrilero era el artesano que armaba barriles: ajustaba las duelas de madera, las curvaba al fuego y las ceñía con aros para que aguantaran vino, aceite o salazón sin perder una gota. El diccionario lo da como sinónimo de tonelero, cubero o carralero, y durante siglos su taller fue pieza obligada en cualquier ciudad que comerciara con líquidos. El nombre de esta calle viene de ese trabajo, no de una persona.
Barrilero pertenece al puñado de vías que vertebran el barrio de Adelfas, en el extremo suroccidental de Retiro, donde el caserío bajo se apretaba contra las vías del ferrocarril. Comparte vecindario con Seco, El Cafeto y Játiva, un trazado de casas modestas que creció pegado al tren.
Por qué se eligió precisamente el nombre de este oficio no ha quedado documentado. La zona conserva memoria de un pasado modesto y semiindustrial, y guarda un apodo tenaz: el sector que linda con la M-30 y las vías se conocía popularmente como Las Californias, denominación que el distrito recuperó hace pocos años para un espacio público del barrio. Quien camine hoy por Barrilero pisa una de esas calles cortas que aún suenan a taller, a madera curvada y a aro de hierro apretando la duela.