Avenida del Aster
Toma su nombre del áster, la flor con forma de estrella cuyo nombre procede del griego astér, «estrella».
Avenida del Aster, en el barrio de Hispanoamérica, debe su nombre al áster, una flor que lleva escrita una imagen en su propia raíz. La palabra viene del griego astér, «estrella», y describe lo que se ve al inclinarse sobre la planta: una corola de pétalos finos dispuestos en rayos alrededor de un disco central. Por florecer cuando casi todo lo demás ya se ha apagado en el jardín, a estas margaritas tardías se las llama también «estrellas de otoño».
El género reúne más de seiscientas especies, de modo que el nombre abarca desde el áster silvestre de los prados hasta las variedades cultivadas que tiñen los arriates de violeta, rosa y blanco entre septiembre y las primeras heladas.
La elección encaja con el carácter de esta zona del distrito de Chamartín, trazada como ensanche residencial de manzanas abiertas y calles arboladas.
Una leyenda griega atribuía el origen de la flor a la diosa Astrea, que, apenada por la escasez de luces en el cielo nocturno, lloró sobre la tierra, y de cada lágrima brotó un áster.