Avenida de Levante
Lleva el nombre del punto cardinal este, el lado por donde se levanta el sol y de donde sopla el viento de levante.
El viento de levante, cálido y húmedo, sopla desde el Mediterráneo hacia las costas orientales de la península. En el callejero madrileño la palabra funciona como simple referencia geográfica: la vía mira hacia el este de la ciudad.
La Avenida de Levante ocupa el flanco oriental del barrio de Hispanoamérica, en Chamartín, donde casi todas las vías recuerdan ciudades y países del otro lado del Atlántico. Aquí el nombre rompe el patrón. Sus vecinas —Eucalipto, Tilos, Lirios— hablan de árboles y flores, no de geografía americana. Ese pequeño grupo de plantas y puntos cardinales delata un trazado anterior, de cuando esta franja del antiguo Chamartín de la Rosa era suelo de colonias y hotelitos con jardín.
No se ha conservado constancia de quién eligió el nombre ni de cuándo se rotuló. Queda el sentido transparente de la palabra: una avenida corta, de poco más de doscientos metros, orientada hacia donde amanece.