Avenida de la Moncloa
La avenida toma su nombre de la finca y el palacete de la Moncloa, cuyo topónimo procede de los antiguos condes de la Monclova.
El nombre llega a esta esquina de Chamberí desde la antigua posesión que dio carácter a todo el sector noroeste de Madrid. La avenida de la Moncloa lo recibe de la finca y el palacete de recreo levantados en lo alto de unas huertas junto al arroyo Cantarranas. La propiedad la reunió Gaspar de Haro y Guzmán, marqués de Eliche, que en 1660 compró el terreno y unió la huerta de la Moncloa a la de Sora. La mansión se conoció primero como palacete de Eliche y también como Casa Pintada, por los frescos de sus muros exteriores, antes de fijarse el nombre que hoy designa al barrio, al palacio de gobierno y a esta vía.
El topónimo no nació en Madrid. Procede de los condes de la Monclova, antiguos dueños de una de las huertas, cuyo título se remonta a un castillo medieval del mismo nombre en Fuentes de Andalucía, en la provincia de Sevilla. Su raíz suele relacionarse con el latín Mons Clovis, el monte de Clodoveo, aunque el origen exacto no está documentado con certeza.
El palacio que coronaba la finca quedó destruido durante la Guerra Civil y se reconstruyó después, convertido ya en residencia oficial. La avenida conserva, sin saberlo el paseante, el eco de un castillo andaluz.