Avenida de Bruselas
La avenida toma el nombre de Bruselas, capital de Bélgica, en el marco de una convención aplicada en bloque a los viales del conjunto residencial Parque de las Avenidas (primera fase, 1958): todos recibieron nombres de ciudades europeas con inicial B, sin que ninguna fuente documente el motivo.
Cuando la inmobiliaria CIOHSA encargó a sus arquitectos levantar una urbanización en el este de la Guindalera, eligió un criterio singular para bautizar las calles: ciudades europeas que empiezan por B. La Avenida de Bruselas encabeza ese repertorio y vertebra todo el conjunto, conocido como el Parque de las Avenidas. La única calle que rompe la regla es la Plaza de Venecia, y sobre el origen de esa inicial compartida nadie sabe el motivo.
Las obras de la primera fase arrancaron en marzo de 1958 sobre unas 40 hectáreas de huerta que se extendían entre el arroyo Abroñigal y el Canalillo. La Avenida de Bruselas nació como prolongación hacia el norte de la calle Azcona, alargada hasta enlazar con la Avenida de América.
Bajo el asfalto de la avenida circula la línea 7 del metro, cuya estación Parque de las Avenidas abrió el 17 de marzo de 1975.