Calle de Arregui y Aruej
Recuerda a Enrique Arregui y Luis Aruej, la sociedad de empresarios que dirigió el Teatro Apolo durante los años de oro del género chico.
Detrás de este nombre doble hay una sociedad: Enrique Arregui y Luis Aruej, los empresarios que tomaron las riendas del Teatro Apolo en 1889 y lo convirtieron en la llamada catedral del género chico. Arregui llevaba la dirección artística; Aruej, la administrativa. Juntos firmaron casi un cuarto de siglo de carteles.
Por su escenario de la calle de Alcalá pasaron las zarzuelas que se tarareaban por todo Madrid. En febrero de 1894 estrenaron La verbena de la Paloma, con música de Tomás Bretón, que aún resume el Madrid castizo de mantón y organillo. La etapa coincidió con el auge del teatro por horas, que repartía la noche en funciones breves y de precio reducido.
La sociedad se deshizo con la muerte de Arregui en 1913. Aruej cedió entonces el Apolo y, andando el tiempo, costeó en su Luesia natal, en las Cinco Villas aragonesas, un hospital atendido por religiosas.
La calle figura ya en el plano de Madrid de Facundo Cañada de 1900, en el barrio de Pacífico. Daba acceso al lavadero del Puente de Vallecas, que un ciclón derribó en 1905.