Plaza de Santa Ana

Barrio de las Letras·Cortes

La plaza se abrió en 1810, con José Bonaparte, sobre el convento de carmelitas descalzas de San José y Santa Ana, derribado ese año. Conserva el nombre de aquella casa, fundada en 1586 por San Juan de la Cruz y la monja Ana de Jesús; Santa Ana es, en la tradición, la madre de la Virgen.

El Madrid afrancesado de José Bonaparte arrasó un convento entero para crear esta plaza. Iglesia, claustro y jardines ocupaban toda la manzana, y todo se vino abajo cuando el gobierno decidió abrir un respiradero en el centro de la ciudad. Las monjas tenían un motivo para haber puesto el templo bajo la advocación de Santa Ana: coincidía con el nombre de Ana de Austria, la reina que había pagado parte de la obra, rematada hacia 1611. Cuando llegó la demolición, la comunidad recogió y se mudó a la calle del Prado. De aquella fábrica religiosa no sobrevive ni una piedra. La plaza es hoy un espacio civil que preside el Teatro Español, con dos escritores vigilándola en bronce: Calderón de la Barca, plantado allí en 1880, y García Lorca, que llegó en 1996.
El nombre del convento que dio origen a la plaza presenta una ambigüedad documentada: una fuente señala que la advocación de Santa Ana fue elegida en memoria de la reina Ana de Austria, fallecida en 1580; otras fuentes la vinculan directamente a la priora fundadora Ana de Jesús y a la tradición de Santa Ana como madre de la Virgen.

Sus nombres

  • Convento de Santa Ana y San José (espacio conventual)1586–1810
  • Plazuela de Santa Anacirca 1812–1860
  • Plaza del Príncipe Alfonsoseptiembre 1860–octubre 1868
  • Plaza de Topeteoctubre 1868–circa 1875
  • Plaza del Príncipe Alfonsocirca 1875–1933
  • Plaza de Santa Anaabril 1933–actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (10)