Calle de San José

Barrio de las Letras·Cortes

Callejón corto que desemboca junto al convento de las Trinitarias Descalzas y la calle de Lope de Vega. El origen concreto del nombre no está documentado: san José es advocación habitual de las hornacinas de esquina que bautizaban calles.

La calle corre pegada al muro del convento de las Trinitarias Descalzas, y ese muro guarda uno de los secretos peor custodiados de Madrid: bajo el suelo del convento descansa Miguel de Cervantes, enterrado allí en 1616. El autor del Quijote eligió el lugar por gratitud con la orden trinitaria, que años antes había contribuido a rescatarlo del cautiverio en Argel. Entre aquellas paredes vivió también Marcela de San Félix, hija de Lope de Vega, que profesó como monja y se quedó dentro de por vida mientras su padre llenaba los corrales de comedias a pocos pasos. En 1868 el edificio estuvo a punto de caer bajo la piqueta, y lo salvaron el escritor Mariano Roca de Togores y el cronista Ramón de Mesonero Romanos. De dónde sale exactamente el nombre del callejón no ha quedado registrado. Las crónicas guardan silencio sobre el santo que lo bautizó.
En 1868, el marqués de Molins y el cronista Mesonero Romanos colocaron en la fachada del convento de las Trinitarias, junto a la esquina con la calle de San José, lápidas y relieves del escultor Ponzano para disuadir a los especuladores que amenazaban con derribar el edificio donde reposan los restos de Cervantes.

Sus nombres

  • Calle de San Josécirca 1612

Reflexiones al pie de la letra

Asómate a la esquina de San José con Lope de Vega, a la fachada del convento de las Trinitarias: ahí están las lápidas que en 1868 evitaron su derribo y que recuerdan que tras ese muro reposan los restos de Cervantes.

Religión y devoción Santos origen disputado
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