Calle de San Agustín

Barrio de las Letras·Cortes

Por una imagen de san Agustín que presidía la entrada de una quinta de recreo que aquí existió. La finca, del padre Lezo, dejó su advocación a la calle.

San Agustín, el padre de la Iglesia que dejó sus Confessiones, llegó a esta calle del barrio de las Letras por una vía curiosa: una efigie suya colocada sobre la puerta de una quinta de recreo. Quien pasaba delante veía al santo presidiendo la entrada, y el nombre se pegó a la calle entera. Dentro del recinto se instaló el noviciado de las Hijas de la Caridad, y a pocos pasos quedaban el convento de capuchinos de San Antonio del Prado y el palacio de Medinaceli, derribado en 1910 para levantar el Hotel Palace. De la quinta y su portada con el santo no queda nada. El único rastro de aquella efigie es el nombre que sigue grabado en la placa.
En el piso bajo del palacio de los Marqueses de Retortillo, en esta misma calle, tuvo su redacción El Globo, el primer periódico madrileño que publicó grabados, fundado por Emilio Castelar y dirigido por Alfredo Vicenti.

Sus nombres

  • Sin denominación documentadahasta circa 1700
  • Calle de San Agustíncirca siglo XVIII–actualidad
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (7)