Plazuela de San Javier

Barrio de las Letras · Palacio

La plazuela debe su nombre a una casa de la Compañía de Jesús que tenía en su fachada una imagen pintada al fresco de San Francisco Javier bautizando a los indios. Pedro de Répide, en Las calles de Madrid, lo refiere así: «en ella la Compañía de Jesús tenía una casa en cuya fachada había una imagen de San Francisco Javier». La Planimetría General de la Villa (1749-1759) ya la registra con este nombre, formando un entrante de la manzana 181 frente a la 179.

La Plazuela de San Javier ocupa un ensanchamiento de la calle del Conde, en el barrio de Palacio, y está considerada la plaza más pequeña de Madrid: solo dos números la delimitan. El espacio aparece sin rotular en el plano de Texeira de 1656, lo que indica que existía físicamente antes de recibir denominación oficial. La Planimetría del siglo XVIII es el primer documento cartográfico que la nombra. El lado noroeste de la plazuela corresponde a la parte trasera del edificio que sustituyó al Palacio de Revillagigedo, cuya fachada principal da a la calle Sacramento. Al suroeste se levanta el número 7 de la calle del Rollo, construcción con inscripción de 1724 en el acceso, aunque la fábrica original es del siglo XVII y formaba parte del Colegio Imperial de la Compañía de Jesús. Fue precisamente esa casa jesuita la que generó el topónimo: su fachada mostraba al apóstol de las Indias en un fresco, imagen que los vecinos identificaron con el lugar. Las excavaciones arqueológicas del entorno han documentado restos cerámicos y óseos de los siglos XI y XII, lo que sitúa el solar dentro del primer perímetro del Madrid islámico. Ya en época de Felipe II, una documentación del siglo XVI sugiere que en el número 3 de la calle del Conde pudo residir el aposentador real, dada la proximidad al Alcázar. El edificio que allí se levantó fue tasado en 1838 en 109.858 reales; hacia 1857 funcionaba como Posada de San Javier, con habitaciones y caballerizas para los tratantes de pescado que llegaban a Madrid. En 1882 los vecinos se quejaban de los carros que obstruían la luz. La posada cerró en los años treinta del siglo XX. En 1949 el arquitecto Enrique Luchetti rehabilitó el edificio y convirtió su planta baja y sótano en el Mesón de San Javier, restaurante que evocaba el Madrid castizo. El mesón cerró en agosto de 1988. Entre 1991 y 1995, el arquitecto Juan López Jaén acometió una remodelación interior que incluyó las galerías subterráneas usadas durante la Guerra Civil. La tradición oral recuerda que en una casa de la plazuela vivía una dama enamorada del bandolero Luis Candelas (1804-1837), que apostaba a sus hombres allí mientras la visitaba. Ninguna fuente consultada aporta documentación de archivo para esta leyenda; se transmite con la fórmula «cuentan que», marca inequívoca de relato popular. Ramón Gómez de la Serna la describió como «un recodo de meditación en que se fragua lo muy madrileño». Una placa municipal recuerda que el escritor Eugenio d'Ors residió durante diez años en el edificio sucesor del Palacio de Revillagigedo, con acceso por la calle Sacramento.
El 26 de marzo de 1932 se estrenó en el Teatro Calderón de Madrid la zarzuela Luisa Fernanda, con libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw y música de Federico Moreno Torroba. El primer acto transcurre expresamente en la Plazuela de San Javier, frente a la casa de la duquesa Carolina, camarera de la Reina. La acción se sitúa en los últimos días del reinado de Isabel II, con la posada como eje de la trama. El libreto fija el decorado del acto primero con detalle: la posada al fondo, una casa dieciochesca con portal a la izquierda y el muro de un jardín colgado a la derecha. El escenario literario coincide con la topografía real de la plazuela.

Sus nombres

  • Sin denominación registrada1656
  • Plazuela de San Javierc. 1749-1759 (primera constancia documental)
Religión y devoción Santos origen disputado
Ver fuentes (8)